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23 Jul

Estados Unidos inició el proceso para levantar un panel de solución de controversias contra México en el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) por ciertas políticas energéticas, entre las cuales están presuntas preferencias ilegales a favor de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), informó este martes Reuters.

Citando dos fuentes mexicanas y la consulta de un borrador de anuncio, la agencia dijo que Estados Unidos iniciará consultas sobre las medidas tomadas por México que, según el representante comercial de Estados Unidos, perjudican a las empresas estadounidenses en México y a la energía producida en país vecino.

Katherine Tai, titular de la Representación Comercial de la Casa Blanca (USTR), ya había amagado con iniciar un panel de solución de controversias al respecto.

“Las empresas estadounidenses siguen enfrentando un trato arbitrario y más de 10,000 millones de dólares de inversión en México, principalmente en instalaciones de energía renovable, más que nunca están en riesgo”, dijo en una carta enviada al gobierno mexicano en marzo pasado.

En esa misma carta agregó: “Desde hace mucho tiempo, el gobierno de Estados Unidos planteó serias preocupaciones acerca de una serie de cambios administrativos, regulatorios y legislativos en las políticas energéticas de México que violan estas obligaciones fundamentales, incluyendo los cambios a la Ley de la Industria Eléctrica en 2021”.

Antes, en mayo de 2021, Tai pidió al gobierno de México una política energética que respete la inversión privada extranjera y sea coherente con el cambio climático.

“Hemos expresado repetidamente serias preocupaciones sobre una serie de cambios en las políticas energéticas de México y su consistencia con los compromisos de México bajo el T-MEC “, dijo la representante comercial de Estados Unidos, Katherine Tai, en el proyecto de declaración referido por Reuters.

Desde 2019 a 2021, México captó 19,982 millones de dólares de flujos de Inversión Extranjera Directa (IED) en la rama productiva de generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, de los cuales 2,441 millones correspondieron a inversionistas estadounidenses.

Tai argumentó que los cambios de política emprendidos por México están impactando los intereses económicos de Estados Unidos en múltiples sectores y “desincentivan la inversión” de los proveedores de energía limpia y de las empresas que buscan comprar energía limpia y confiable.

La USTR ha indicado que el gobierno mexicano ha instado a los reguladores de la energía a restablecer el control estatal sobre el sector energético y evitar que las empresas energéticas estatales pierdan cuota de mercado en favor de las empresas privadas.

A lo largo de 2020, las empresas energéticas estadounidenses se han quejado de los importantes retrasos en la concesión de permisos, de la aplicación discriminatoria de la normativa y de la falta de notificación de los cambios normativos y políticos.

Luego, a finales del año pasado, 40 legisladores federales estadounidenses recriminaron que el gobierno de México discrimina en forma “abrumadora” a empresas privadas para apoyar a la CFE y a Pemex.

Energía limpia, incumplimiento

Basado en parte en los planes de expansión de CFE, el Programa Nacional de Desarrollo del Sistema Eléctrico de Energía (Prodesen) del gobierno mexicano reconoce que México no cumplirá con sus metas de generación de energía limpia.

En 2024, solo 32% de la matriz eléctrica de México tendrá fuentes limpias, por debajo de 35% de participación que México se había comprometido para ese año.

“Favorecer a Pemex también podría causar que México viole el IMO2020 de la Organización Marítima Internacional y otros compromisos ambientales internacionales, debido al alto contenido de azufre en el fueloil de Pemex.

“También la CFE ha reconocido su elección de utilizar este mismo fuel oil sobre gas natural en plantas de energía cercanas a las ciudades más grandes del país, como en la planta de Tula que proporciona hasta 20% de la electricidad de la Ciudad de México”, dijeron los legisladores.

Si bien la administración de López Obrador ha señalado que respetará el marco legal vigente de la reforma energética, ha promulgado una serie de cambios regulatorios que han impactado negativamente a los participantes del sector privado, particularmente en el sector midstream y downstream, en beneficio de Pemex, a quien quiere fortalecer.

Entre tanto, el sector de la energía eléctrica ha experimentado varios cambios políticos bajo la actual administración mexicana, que están alterando la dinámica del mercado de la electricidad para los participantes del sector privado.

México ha tomado medidas para reforzar el papel de la CFE, de modo que pueda convertirse, como en el pasado, en el principal proveedor de electricidad de México. Esta es una de las principales prioridades del Gobierno de México.

Los irritantes de la relación México-EU en energía

Electricidad

  • Las reformas a la Ley de la Industria Eléctrica del 2021 modifican el orden del despacho de la energía eléctrica, para dar prioridad a las centrales de la CFE, en perjuicio de los generadores privados.

  • Retraso en el otorgamiento de permisos, rechazo o revocación de estos y negativas de modificaciones a permisos ya existentes.

Hidrocarburos

  • Cambios en las reglas para nuevos permisos de importación y comercialización de combustibles, que los acortan de 10 años a cinco y un año, lo que hace imposible apalancar proyectos de transporte y almacenamiento.

  • Retraso en el otorgamiento de permisos, rechazo o revocación de estos y negativas de modificaciones a permisos ya existentes.

  • Cierre de terminales de almacenamiento de combustible (el caso más notable es el de Monterra Energy, en Tuxpan, desde el año pasado).

  • Política de la Sener para condicionar el transporte de gas natural en la principal red de ductos del país a que la compra del combustible se realice a Pemex o la CFE.

 

Fuente: El Economista